



07/07/2007
El 7 de Julio de 2.007 comenzó uno de los anhelos de muchos Hermanos de la Cofradía, realizar, aunque fuese sólo en parte, el Camino de Santiago. Gracias a nuestro Consiliario D. Fernando Arregui y a la comisión formada para la organización de la peregrinación este sueño pudo llevarse a cabo. A continuación incluimos un gran resumen realizado por nuestra Hermana Delegada de Cultura, Raquel Osés.
Con motivo de los años jacobeos, la cofradía ha estado organizando viajes a Santiago de Compostela para poder ir a visitar la tumba del apóstol y tener la oportunidad de darle un abrazo al Santo.
Este año, aunque no fuera año jacobeo, se organizó una peregrinación que consistía en realizar las últimas etapas del Camino de Santiago a pie, como verdaderos peregrinos.
Después de estudiar horarios, lugares donde pernoctar, comidas, itinerarios… el día 7 de julio de 2007, un grupo de peregrinos, formado por hermanos de la Cofradía de las Siete Palabras y San Juan Evangelista, y acompañados por miembros de la Cofradía de Jesús Nazareno, se puso en camino hacia tierras gallegas.
En resumen, éstas fueron las etapas que se realizaron:
Etapa previa. despedida de nuestra parroquia, San Gil, y de nuestra patrona, la Virgen del Pilar, primera cena en grupo en los locales de la sede y rumbo hacia la estación de tren.
Etapa 1: Sarria-Samos (12 km). Después de pasar la noche en el tren litera, llegamos a Sarria, donde nos esperaba el equipo de intendencia. Esta primera etapa fue un poco especial, ya que Samos pertenece a la anterior etapa del camino, pero decidimos que no estaría mal poder visitarlo (y no nos equivocamos).
Etapa 2: Sarria- Portomarín (23 km.). Única etapa donde apareció la lluvia. Comenzaba el cansancio y empezaron a aparecer las rozaduras y ampollas, que no nos impidieron seguir con nuestro peregrinaje. También comenzamos a hacer amigos en el camino, pertenecientes a otros grupos, con los que fuimos coincidiendo el resto de las etapas.
Etapa 3: Portomarín – Palas de Rei (24 km.). Después de realizar la etapa, pudimos alojarnos en un recién inaugurado albergue, que disponía de todas las comodidades que un peregrino podía pedir. Hay que destacar en esta etapa la sartenada de albóndigas caseras que nos proporcionaron nuestras cocineras.
Etapa 4: Palas de Rei – Melide (15 km.). Etapa no prevista en un principio y que tuvo que plantearse debido a los sabios consejos de anteriores peregrinos, que nos informaron de que en Melide se preparaba el mejor pulpo del mundo, así que se convirtió en parada obligada.
Etapa 5: Melide – Salceda (26 km.). Comenzamos la etapa muy temprano, para poder realizarla antes de las horas de calor. Después de subir y bajar innumerables cuestas, llegamos a Salceda. Debido a lo numeroso de nuestro grupo, 29 personas, no tuvimos alojamiento en dicho lugar, y aunque los lugareños nos ofrecían sus casas para dormir, el equipo de intendencia, que estaba en todo, nos acercó a Pedrouzo, donde ya habían conseguido un albergue donde pernoctar todos juntos.
Etapa 6: Arzúa – Monte do Gozo (12 km.). Pensando que era una etapa de coser y cantar, nos sorprendió lo prolongado de sus cuestas; era ya el sexto día y el cansancio, hacía mella en el grupo. Pero esta etapa tenía un carácter especial para el grupo, puesto que en el Monte do Gozo, se nos unía un grupo de familiares y amigos, que no pudieron comenzar con nosotros en Sarria, pero sí que hicieron lo posible para poder acompañarnos en las últimas etapas del peregrinaje y llegar todos juntos a la Santiago y darle el abrazo al Santo.
Etapa final. Llegada a Santiago Después de caminatas, subidas y bajadas, la mañana del viernes 13 de julio salimos del Monte do Gozo camino de la Catedral de Santiago de Compostela. A las 12.00 h, asistimos a la misa del peregrino, concelebrada por nuestro consiliario Fernando Arregui, que portaba orgulloso la medalla de nuestro fundador. Al comienzo de dicha misa, nos dieron la bienvenida a nosotros, al grupo de peregrinos de la Cofradía de las Siete Palabras y San Juan Evangelista de Zaragoza que acudía a Santiago desde Samos, y al resto de peregrinos que desde diversos lugares de España y del mundo acudían a Santiago con el mismo fin, venerar al apóstol en su catedral. Felices de haber cumplido nuestra promesa de llegar a Santiago caminando desde Samos, recibimos con alegría y mucha ilusión La Compostela, concedida sólo a quien realiza la peregrinación a la Tumba del Apóstol, al menos los 100 últimos km. con sentido cristiano.
Tras pasar dos días en la ciudad compostelana, el domingo día 15 partimos en tren hacia Zaragoza, haciendo un alto en el camino en Vigo, para visitar la ciudad y disfrutar de su gastronomía, antes de montar en el tren litera destino Zaragoza.
Cansados y muy contentos, la mañana del lunes 16 de julio llegamos a Zaragoza, descansamos (los afortunados que no tuvimos que ir a trabajar), y por la tarde concluimos nuestra peregrinación con una misa oficiada por nuestro consiliario en la parroquia de San Miguel de los Navarros.
Una experiencia inolvidable para ese grupo de peregrinos que partió desde Samos caminando hasta la ciudad de Santiago, y que permitió reflexionar, orar, convivir y compartir una semana que siempre recordarán.