




31/03/2008
La Semana Santa del año 2.008 ya ha concluido y una vez más y, como no podía ser de otra manera, nuestra Cofradía ha dado testimonio público de fe en las calles de Zaragoza, además de colaborar activamente con el programa de actos y celebraciones organizadas por nuestra Parroquia.
Como ya es tradicional, el Sábado de Pasión tuvo lugar la procesión del Pregón de Semana Santa, que marca el inicio de la misma. Tras la habitual Paraliturgia que se celebró a las 18:45 horas, comenzó la procesión desde el interior de la Real Capilla de Santa Isabel de Portugal (vulgo San Cayetano) hacia la Plaza del Pilar, donde el Excmo. Arzobispo de Zaragoza D. Manuel Ureña leyó el pregón de este año.
También, como viene siendo habitual, nuestra Cofradía estuvo representada por nuestro Hermano Mayor, cuatro miembros de la Junta de Gobierno, el Guión acompañado por cuatro niños y varios hermanos con instrumentos tanto en el piquete intercofradías como en la sección de instrumentos.
Este año le correspondió la organización del mismo a la Cofradía del Señor Atado a la Columna.
El Lunes Santo realizamos nuestro tradicional Vía Crucis por las calles de la Parroquia acompañando a nuestra Peana del Cristo de las Siete Palabras.
A las 20:00 horas comenzó la Eucaristía previa al Vía Crucis en la que participamos una gran cantidad de hermanos así como de público en general. Acabada la celebración, iniciamos el Vía Crucis realizando la lectura de la Primera Estación y a modo de homenaje por la labor realizada por y para la Cofradía nuestro querido hermano Juan Abella, para a continuación salir a la calle leyendo las estaciones del Vía Crucis a lo largo del recorrido hasta llegar a San Cayetano donde recogemos nuestra Peana.
Este año, por primera vez, se realizó un acto colaborando con la Cofradía de la Esclavitud de Jesús Nazareno consistente en la realización conjunta de la X Estación del Vía Crucis. En el acto estuvimos acompañados por una gran cantidad de público y se pudieron vivir momentos realmente preciosos y emocionantes.
Cabe destacar que la participación de nuestros hermanos en el Vía Crucis cada año es mayor, haciendo que esta procesión sea cada vez más tradicional en el marco de nuestra Semana Santa.
Fiel a su cita con la ciudad de Zaragoza desde el año 1.940, a las 12 en punto de la mañana y desde la Iglesia de San Cayetano la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista salía de nuevo a la calle para predicar las últimas palabras de Cristo en la Cruz antes de morir.
Casi 500 hermanos iban a acompañar a la Peana y a nuestros dos Pasos por la calles de Zaragoza. Este año los predicadores de las Palabras fueron los siguientes sacerdotes:
· 1ª Palabra: D. Mario Gállego (Párroco de San Gil Abad y Capellán de la Cofradía)
· 2ª Palabra: D. Enrique Ester (Vicario Parroquial de Santa Engracia y hermano de la Cofradía)
· 3ª Palabra: D. Manuel Almor (Presidente del Cabildo Metropolitano de Zaragoza)
· 4ª Palabra: D. Fernando Urdiola (Párroco de Villanueva de Gállego y hermano de la Cofradía)
· 5ª Palabra: D. Luis A. Gracia (Delegado episcopal para las Cofradías de Semana Santa de Zaragoza)
· 6ª Palabra: D. Fernando Arregui (Párroco de S. Miguel de los Navarros y consiliario de la Cofradía)
· 7ª Palabra: Miguel A. Estella (Párroco de S. Juan de Ávila y S. Teresa de Jesús y hermano de la Cofradía).
Durante todo el recorrido estuvimos acompañados por numeroso público que escuchó con gran respeto las predicaciones de los sacerdotes.
Eran cerca de las cuatro de la tarde cuando nuestro último Paso cruzaba el umbral de la Iglesia de San Cayetano finalizando la Procesión de las Siete Palabras de este año.
A las seis en punto de la tarde con la salida desde San Cayetano de la Bandera de la Hermandad de la Sangre de Cristo daba comienzo la Procesión del Santo Entierro, en la que todas las Cofradías Penitenciales de Zaragoza acompañan al Cristo de la Cama por las calles de la ciudad.
Nuestra Cofradía se incorporó a la procesión alrededor de las ocho de la tarde participando en la misma con dos Pasos, el de la Tercera Palabra y el de la Quinta Palabra. Al igual que en el resto de procesiones es digno de señalar el gran número de público que acompañaba a los cofrades desde las aceras.